¡Que noche tan maravillosa nos ha regalado Camela! Oscura sacerdotiza que nos inicia por los místicos caminos de la brujería poética. Deberíamos quemarla sin piedad en una hoguera, como si fuera un astrónomo, como si fuera un profeta; Deberíamos ahorcarla en medio de una plazoleta.
¡Que maravillosa noche nos ha regalado Camela! que no queda más remedio que dedicarle un poema:
Anoche Oh anoche, noche gloriosa en la que amé la vida; Lástima verte perdida entre los ecos del tiempo. Porque tu fuiste remedio para los males de mi alma; Me devolviste la calma y me prestaste la alegría. Profanamos la colina, en la nos asentamos, Allí a la luna le aullamos, una que otra herejía, Le aullamos poesías, y le cantamos canciones, Dejando nuestros corazones expuestos a la brisa fría. Noche si no te repites, yo te juro que me mato; Me lanzaría de un salto de aquella misma colina, En que la luna fue mía y propició mis arrebatos Y ante los ojos de tantos mostré mi licantropía.

me alegra saber que la bellisima dama de la noche tiene un adepto más. es esto en lo que realmente creo, en esas cosas que mis ojos cansados pueden ver. estos momentos -un poniente, un ocaso, un plenilunio y hasta la lluvia que con su cortina cubre los rayos del sol-, son mi alimento, el que necesito para saber que aún estoy aquí, en este lugar en el que me siento extraña y ajena. por estos momentos vale la pena despertar, vale la pena soportar un poquito más.
gracias mi buen amigo; tu eres de los pocos que entiende mis inconformidades. bello poema.
P.D.
gustosa arderé en nombre de mis convicciones.
Comment por camela — Agosto 30, 2007 @ 3:56 PM |
Les acompañé esa noche desde la lejanía. Y me alegra ver que fue tan bello el momento vivido que lo plasmaste en palabras bellas y llenas de ritmo interior.
Saludos lejanos y cercanos
Comment por alvaroramirez — Septiembre 2, 2007 @ 5:42 PM |