Enero 30, 2008...2:41 am
QUERIDA COMPAÑERA
Si yo pudiera te alejaría de mí;
Te dejaría olvidada como a una promesa a uno mismo,
como un saludo a un desconocido
o una copa, dejada por un ebrio a medio beber.
Si pudiese te ataría con cadenas
a una roca para siempre.
Si tuviese el poder te mataría
-Eso sí, de manera cortés-
Amiga desgracia, si estuviese en mi poder dejarías de seguirme
y te pasarías las tardes
sacando conchas del mar de Icaria;
vagarías sola por Arabia,
caminando descalza sobre las arenas
plagadas de escorpiones y serpientes.
O te enviaría con una palmadita en la espalda
y mi promesa de extrañarte,
de forma cariñosa, a repetir las heroicas tareas
que el gran Hércules llevó a cabo en el pasado.
Si fuera de éste mundo tu reino,
te haría crucificar en medio de dos ladrones.
¡Si no fueras como eres!
¡Si no fueras una diosa!
si fueras una cosa baja
-digamos un filósofo-
yo lanzaría sobre ti todas las maldiciones del mundo.
1 comentario
Enero 31, 2008 a las 9:52 pm
Como todos tus escritos: espectacular…
pero este es de esos que dejan sin palabras…
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