Abril 26, 2008...12:09 am
DESPEDIDA
Despedida:
Si Whitman se celebra,
Yo me lloro.
Estoy en todo mi derecho.
Lloro por mi muerte aún antes de que llegue.
Solo yo puedo llorarme como
quiero que me lloren.
Durante toda mi vida
Un solo pecado tuve:
Me amé más que a todo el mundo.
Me amé de forma total y sincera,
Me entregué a mí con tal apego
Que aún antes de mi muerte,
Lloré por pensar en ella.
No quiero marcharme
Sin antes decir varias cosas:
Que mi vecino, el de arriba,
Es un gran hijo de puta,
Que los objetos caen con La misma velocidad
sin importar su peso,
Y Que aveces disfruto más
La compañía de mis gatos,
Que la de la gente.
No me iré sin antes decir que fui
Una tormenta impetuosa.
Yo fui dios, todopoderoso,
Pero nunca hice milagros en público.
-Ya sabemos cómo se mueren los dioses-
El mundo me vio pasar una tarde y me dijo:
-¿Podría decirme la hora?
Más yo le regalé el tiempo,
Y el mundo salió dando tumbos.
Aún vivo, sí, menos mal.
Sé lo que es la vida, puesto que de ella gozo;
Más sé también de las serenas tinieblas
De la muerte;
Sé que los muertos se pudren
Y sé que la carne hiede.
Sé que en las funerarias te sacan los intestinos
Y se los dan a los perros.
-Ah, qué perros, eso es tener buena suerte-
Y lo que los perros dejen
-es decir, la menudencia-
Lo comen unos gusanos blancos y gordos
Como los dedos de la abuela Ofelia.
Lo que los gusanos dejan,
Es una tierrita negra,
Que luego una vieja coge
Y en ella siembra una mata.
Sí, como sé de la vida,
sé también de la muerte.
Me voy sin esperar utopías
Y sin esperar perdones.
Yo no necesito perdón,
Un dios no tiene pecados.
Me amé, eso es todo.
Aunque sé que es imposible
Yo quisiera reencarnar.
Quisiera ser en otra vida
un perro de funeraria
-de los de la buena suerte-
Y dormir la tarde entera sobre cualquier esquina.
¡Ah, esos perros!
Lloro sí,
Whitman y yo no somos tan distintos.
El amaba la vida y yo aborrezco la muerte.
Son cosas parecidas, pero no iguales.
Me despido;
Solo yo puedo decirme adiós,
Pues al fin y al cabo,
Yo soy el único que no vuelve a verme.
A los demás les quedan mis recuerdos,
Mis fotos, y uno que otro poema.
A mi en cambio, no me queda nada.
Me despido de mi mismo
Por si ya después no hay tiempo.
No quiero irme
Sin decirme que me amé sobre todas las cosas,
Que fue un placer conocerme,
Y que me voy a extrañar.
9 comentarios
Abril 29, 2008 a las 8:45 pm
querido difunto..
como siempre perdido, y entre consciencia de muerto viviente.
demostrar el narciso gotico que llevas por dentro, alla afuera en el pensamiento….
me rio de tus ironías…me rio porque te imagino y me causa mas gracia…
Abril 29, 2008 a las 9:39 pm
Señor Akenatón… con perdón suyo, esto se me pareció a una nota suicida…
Pero es bello.
Saludo
Abril 30, 2008 a las 9:34 pm
Me encanto. cada persona vive sin pensar que en un minuto puedes estar muerto;y eso es lo interesante de vivir ¿Tu estas vivo o muerto? por que puedes estar vivo sin tener vida sin una razon de ser pero eso es lo que nos hace diferentes por eso nos llaman LOCOS
Mayo 3, 2008 a las 1:21 pm
que bien esta tu escrito sige asi tan tinieblista jaja
las mejores
Mayo 3, 2008 a las 11:45 pm
Me gusto mucho, una pregunta a que se debe esto?
Mayo 4, 2008 a las 8:35 pm
Hola chicos, que gusto ver que se pasen por estos lados. es siempre un gusto leer sus comentarios.
Mayo 6, 2008 a las 3:58 pm
estimado intento de divinidad, permitame informarle que usted no es tal cosa, sin embargo tiene derecho a soñar y a imaginar lo que sea.
no hace falta mucho esfuerzo mental para ver grandes pedazos de usted en ese escrito, me gusto mucho estimado señor.
cuidese… buajaja
hasta pronto
Mayo 7, 2008 a las 5:04 am
Hermano… (no soy otro dios) pero déjeme decirle que de algún modo lo siento de la familia, pocos blogs como el suyo…
Te pasas de soñador.
Que nota tener la oportunidad de leerte y transladar un album de imágenes cada vez que repaso una oración tuya.
La buena pues! Que te vaya muy bien, ojalá se demore tu escrito en materializarce, no te quiero muerto, ¿quién publicaría en el blog que es el único registro que tengo de su existencia?
Mayo 7, 2008 a las 8:24 pm
Felices muertes Akenaton.
Es cierto, lo superaras con la muerte, cuando ya no quede nada de tí; espero que ese fantasma del morir no te impida celebrar la vida que es lo único de verdad sierto tienes, gran escrito como casi siemopre.
Estaré pendiente sobre tu desición esa de no morirte núnca.
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