No voy a ponerme en el trabajo de contarles lo sucedido ayer, 31 de Mayo en el sector de San Pedro, aquí en La Loma; Eso ya lo harán otros, algunos más amarillistas, otros mas objetivos, en fin.
La cosa es que la muerte y la tragedia, en forma de fango, se dieron un paseo por la loma, y en su recorrido, llegaron también al barrio vecino “El Socorro”.
El hecho coincidió con la venida a la vereda del programa “camino al barrio” de Telemedellín, que venía precisamente a hablar de desastres en ésta temporada de invierno.
El hecho pareció eclipsar toda la atención de la comunidad Lomeña.
“¡Que más da que varias personas en San Pedro hayan muerto ahogadas en pantano amarillo!, Viene Telemedellín. Vamos a ver si nos muestran por Televisión”.
Los líderes comunitarios, quienes debían estar en la catástrofe, pensando en qué hacer con los damnificados, con los muertos, y con una comunidad aterrorizada; prefirieron ir al sector parroquial a esparcir los malos olores de sus bocas mentirosas sobre la espuma negra de los micrófonos del programa “Camino al barrio”; hablando de proyectos, de sueños, del futuro y del pasado. ¿Y el presente qué?
¿Qué carajos importa la banda Paniagua en comparación con una tragedia tan colosal?
Qué carajos importa el Sainete, la música, el teatro… ¡QUÉ CARAJOS!
Yo soy artista, pero nunca antepondría hablar del Arte a cuidar la vida y a lamentar la muerte.
En el programa, solo se hizo mención somera de la tragedia. Tan solo Beatriz Alvarez (gran mujer) intentaba en sus intromisiones hacer recurrente el hecho, pero los incompetentes presentadores del programa (pues tiene mas pinta de presentador el perro de mi casa) desviaban el tema inmediatamente.
No faltaron quienes, con todo entusiasmo, vieron en la tragedia la oportunidad de hacerse populares, y acudieron inmediatamente con sus cámaras fotográficas a registrar la tragedia, para luego mostrarla como un animal de exposición en el circo.
¡A la madre con sus fotos!
Aunque algunos de quienes partieron a tomar fotos, sean estimados amigos, no dejaré de reprocharles su frialdad. Una tragedia no es una oportunidad para ser reconocido.
¡Qué importa quién publique la tragedia! ¡La tragedia es la tragedia, en vez de mostrarla y exponerla debemos empezar a pensar cómo contribuir!
Si bien éste post no aportará opciones de colaboración, tampoco lo harán las fotos. ¡La próxima vez que quieran invitarme a algo, que sea a ayudar, no a fotografiar la muerte, para luego mostrarla intentando inspirar una lástima falsa.
Si se nos mueren nuestros hermanos de vereda, si se quedan sin hogar, si La Loma se nos cae a pedazos, y nosotros nos preocupamos por un programa estúpido que no ve casi nadie, o por tomarle fotografías a los muertos de la forma más miserable, no nos merecemos el título de personas cívicas, de prójimos, de seres humanos.
Y si bien éste post resulta agresivo e insultante, ¡Enhorabuena! Esa es la intención. A ver si la gente despierta de ese letargo agudo en que los tiene sumidos la posibilidad de ser famosos o populares, ya sea exponiendo tragedias o saliendo por televisión.
No puedo evitar sentirme invadido por la indignación profunda ante las cosas de la gente. Ante los lideres ineficaces y las conmiseraciones inútiles.
