Hoy quiero abrirme las venas
con una cucharilla para revolver café.
Tomo café.
Tomo café con mucho azúcar.
Tomo agua de azúcar con un poco de café.
Hoy quiero voltearme los cueros
y bailar desnudo.
Hoy quiero danzar.
Danzar como mi cucharilla
en mi pocillo con café.
Danzar como esa muchacha hermosa,
que se mese en el vapor oloroso,
revolviendo el aire con sus enormes caderas.
Hoy voy a tomarme el café frío,
y a arrojar contra el suelo la taza al terminar.
Hoy tengo la taza llena.
Hoy saltaré, y no volveré a tocar la tierra.
Me iré entre silencios y vellos púbicos
al cielo, y allí, compraré café.
Hoy quiero quemarme vivo,
ser tostado, triturado, y bebido en infisión.
Hoy quiero hacer el amor
con las venas al revés.
Canto.
Bailo.
Tomo café.
Tomo café dulce.
Al acabar el café meto el dedo en la taza
y recojo con él el azúcar fino y tibio que queda,
y entonces me lo llevo a la boca.
Azúcar, azúcar que endulce mi vida,
coma diabético
insomnio.
Cucharilla para revolver café,
blanca, fría y brillante,
revolviéndome las entrañas.
Hoy me place buscarme una muchachita
y bañarle el rostro con café caliente.
Luego comprar un dulcecito de café.
Morirme con la sangre dulce.
Me voy con un niño ciego a alguna cafetería.
Me mira.
Sus ojos de vidrio se le caen en la taza de café.
Ríe.
Y al mirar en lo profundo de sus cuencas vacías
le veo el alma. Y su alma danza.
Danza como el humo que sale de mi café.
Un cubito de azúcar.
Duermo sobre un árbol seco.
Me abraso a sus delgadas ramas.
Dos cubitos de azúcar.
Café.
Café
azúcar.
Coma diabético.

Je. Yo también. Demasiado.
Comment por David Sasaki — Septiembre 23, 2009 @ 6:33 PM |
se me acabo de antojar una cucharada de cafe, con un basito de azucar y un pokito de agua tibia
Comment por philema — Noviembre 6, 2009 @ 2:05 AM |