Voy a refugiarme en éstas letras.
En éstas y en muchas otras,
para comerme éste cuerpo
hablando con la boca llena.
Voy a quitar las lámparas de mi casa,
para que cuando haga sol,
sea sol;
y cuando sea de noche, no halla nada.
Me he convertido -con el tiempo-
solo en lenguaje.
En el sonido de mi nombre.
¿Pero dónde está mi carne?
Mi carne yace como un vestido viejo
colgando de un cable de energía.
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No me esperaba ese final..l
Buen escrito
Abrazotes!